lunes, 9 de abril de 2012

Características generales del suelo.

Teniendo en cuenta los conceptos y las consideraciones de Stralher (1994) se dice que el suelo es una capa dinámica en la que tienen lugar numerosos y complejos procesos físicos, químicos y biológicos. Es cambiante y se encuentra en continuo desarrollo, sujeto a condiciones del clima, topografía y vegetación.

Suelo es el material de superficie que durante un largo periodo de tiempo ha llegado a formarse en capas u horizontes. El suelo se compone de partículas minerales y orgánicas y posee sustancias en los tres estados de la materia. La parte sólida del suelo es a la vez orgánica e inorgánica. La erosión de las rocas produce las partículas inorgánicas que le otorgan a éste la mayor parte de su peso y volumen y van desde arenas y gravas hasta pequeñas partículas coloidales. Los sólidos orgánicos son materiales vivos o en descomposición de origen animal o vegetal, como raíces, hongos, bacterias, gusanos, insectos y roedores. Las partículas coloidales (partículas extremadamente pequeñas de forma de escamas que pueden permanecer en suspensión en el agua) orgánicas e inorgánicas cumplen una función importante en la química del suelo.

La parte líquida del suelo (disolución) es una solución compleja de componentes químicos indispensables para los procesos que tienen lugar en él. En un suelo sin agua las reacciones químicas no son posibles y la vida no puede desarrollarse.

Los gases que ocupan los poros proceden de la atmósfera y de la actividad química y biológica del suelo que permiten la liberación de gases.

El color del suelo puede decir mucho acerca de cómo está formado y de sus componentes. Los horizontes se distinguen por sus diferentes coloraciones. Aumentan en intensidad desde el blanco al negro pasando por el pardo a medida que aumenta el porcentaje de humus que es materia orgánica. La abundancia de humus depende de la abundancia de vegetación y de la intensidad de la actividad microbiana; que a la vez dependen del clima. El color rojo indica que el agua se infiltra fácilmente a través del suelo (además que posee hierro). En los climas húmedos los suelos son grisáceos y azulados; suelos grises en climas secos es escasez de humus. El color blanco denota la presencia de sales.

La textura del suelo se refiere al tamaño de las partículas que lo componen. Las partículas se clasifican en grados de gravas, arenas, limo y arcilla. La textura determina la retención de agua y las propiedades de transmisión del suelo. La arena puede drenar rápidamente, en un suelo arcilloso los poros son demasiados pequeños para favorecer un adecuado drenaje, donde la arcilla y el limo son elevados la penetración de raíces resulta dificultosa.

La estructura del suelo alude a la forma en que las partículas se agrupan en fragmentos mayores mantenidos juntos por los coloides del suelo (textura). La estructura puede ser en bloques, granular, prismática, laminar. La estructura influye en la proporción de agua que es absorbida.

El aire del suelo ocupa sus espacios porosos cuando el agua no lo satura. El agua del suelo es retenida temporalmente en el mismo.

El perfil está dado por los horizontes de diferente textura, color y consistencia; el perfil tiene tres partes. Los horizontes A y B son el suelo propiamente dicho, el horizonte C es el subsuelo o lecho madre erosionado; bajo ésta última se encuentra la roca madre erosionada u horizonte D.

FORMACION DEL SUELO

En la formación de los suelos intervienen numerosos procesos, algunos de tipo pasivo y otros activos. Los cinco principales formadores de suelo son:

La materia madre.

El relieve o topografía.

El tiempo.

El clima.

La actividad biológica.

El primero o roca madre es de tipo pasivo, el manto residual o transportado, de roca disgregada que constituye la mayor parte del suelo. Otro factor pasivo, la topografía; cuando una pendiente es acusada, la erosión superficial por escorrentía es más rápida y la penetración del agua menor que en pendientes más suaves, es decir que el suelo será más delgado cuanto más aguda sea la pendiente. Un tercer factor pasivo es el tiempo, un suelo es más maduro cuando han actuado sobre él todos los procesos un tiempo bastante largo para haber desarrollado un perfil; los suelos originados de depósitos fluviales o glaciales de formación reciente se consideran jóvenes, para obtener un suelo maduro son necesarios miles de años.

En cuanto a uno de los procesos activos como el clima es uno de los más importantes. Los elementos climáticos que intervienen en el desarrollo de los suelos son la humedad, la temperatura y el viento. La actividad biológica es otro factor activo, ya que la influencia de los vegetales y los animales ya sea como removedores de suelo o como contribuyentes de materia orgánica.


Fragmento GARCIA RUIZ, Juan Pablo “Recuperación de suelos en el Sudeste del Departamento Rawson” FFHA, UNSJ 2005.

Fuentes consultadas:

STRAHLER, Arthur y STRAHLER, Alan, “Geografía Física” Ed. Omega. 1994

Imagen: Kalipedia.

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